Muerte y Resurrección del Dólar

3/3/2008

Posible escenario ante un colapso no controlable del dólar estadounidense

Escribe Adrian Salbuchi (Escrito en Marzo 2005)

Hemos ingresado en el quinto año del nuevo siglo y milenio. El mundo transita por dolorosas convulsiones, cambios y trastocamientos como jamás se han visto en toda la historia.

El inicio en los Estados Unidos del segundo mandato de George W. Bush, al frente de un gabinete aún más neoconservador, halcón y fundamentalista que el de su primer presidencia, casi nos permite intuir vastos desastres planetarios por delante. En recientes semanas, se agudizaron sus enfrentamientos desafiantes con Irán, Siria y China, mientras que la flamante secretaria de Estado Condoleeza Rice sigue agregando nuevos países a la nómina de integrantes del”eje del mal”.

El Leviatán que señorea sobre el Mundo exige controlarlo todo; sus tentáculos llegan hasta los rincones más recónditos para recordarnos que de este Nuevo Orden Mundial – cataclísmico y genocida – no hay escapatoria. Pareciera que el tiempo se acelera y los acontecimientos se suceden vertiginosamente en distintos planos. Uno de ellos – el monetario y financiero – afecta, nada más y nada menos, que a la moneda de la única superpotencia imperial planetaria y, por extensión, al mundo entero.

Cuanto más lejos, mejor…
Demos los argentinos las gracias a Dios por el hecho de que, dentro de todo, estamos ubicados en un rincón relativamente alejado en la geografía planetaria, por más que ello no nos garantice protección o aislamiento. Sin embargo, en los embates por venir, la lejanía de los grandes centros de conflicto representará una clara ventaja, aun sabiendo que las tecnologías de las comunicaciones, el comercio y la guerra hacen que ningún país, por más distante que se encuentre, jamás estará lo suficientemente lejos.

Este ensayo es el primero de una serie que abordará un conjunto de temas clave para tratar de entrever y describir algunos posibles futuros escenarios que afectarán al mundo entero, la Argentina incluída. El Planeamiento Estratégico – función esencial de todo Estado-Nación Soberano, hoy totalmente ausente en la Argentina – presupone identificar y evaluar probables escenarios futuros, externos e internos que presentarán amenazas y oportunidades para nuestro Pueblo y Nación.

Los factores globales que inciden sobre el futuro de la humanidad son tantos y tan vastos y complejos, que sería ocioso pretender armar un Modelo que los contemple todos. No sólo resulta imposible, sino que su propia complejidad no nos permitiría sacarle un uso práctico al mismo. Cualquier Modelo semejante deberá ser altamente dinámico atento los vertiginosos cambios que se suceden a diario. En lugar de tan ambicioso objetivo, proponemos centrarnos en unos pocos escenarios mundiales y locales que visualizamos como probables en el corto y mediano plazo. Creemos que los mismos reflejan de manera plausible la manera en que operan las estructuras de poder del Nuevo Orden Mundial[1] – su “lógica interna”, por así decirlo – y, si efectivamente trascurriesen, tendrán enorme gravitación en el mundo entero.

Tsunamis venideras

Notablemente, hoy la realidad mundial en lo político, económico, financiero y social tiene gran semejanza con la terrible tsunami que azotó las costas del Océano Índico en Diciembre 2004: desde un único foco submarino – invisible a nuestros ojos – se desató sigilosamente una gigantesca catástrofe que tomó a ciudades, comunidades, países y continentes enteros por sorpresa. La tsunami ofrece una analogía, terrible y elocuente, con algunos procesos geopolíticos y geoeconómicos[2] del mundo actual: una ola que, en sí, es “virtual” se propaga a enorme velocidad (900 kilómetros por hora en mar abierto), aunque el agua por la que atraviesa, ¡apenas si se desplaza! Eso es, hasta llegar a las costas, en cuyo momento la gran energía de la tsunami que se propagó silenciosamente a través de miles de kilómetros de océano se transforma en cataclísmico muro de agua de 10, 30 o más metros de altura, que se abalanza sobre poblados con la consiguiente devastación. Esa ola tsunami transmite la tremenda energía de un sismo submarino ocurrido en un punto del planeta hasta otros puntos ubicados a miles de kilómetros de distancia.

En cierta medida – en este mundo “globalizado” e “interdependiente” – la geopolítica, la economía y las finanzas nos transforma a todos en potenciales victimas de tsunamis virtuales que no lanzan ya olas de agua, sino catástrofes civiles, colapsos financieros, y “crisis” (a menudo artificiales), que derivan en guerras sociales, invasiones externas, genocidios y sufrimientos colectivos de todo tipo que nada tienen de virtual.

En sucesivos escritos, evaluaremos cuatro escenarios clave como sigue:

1) Mundial: Desestabilización y colapso controlado del dólar estadounidense y su reemplazo por un “Nuevo Dólar” con respaldo en oro homologado;

Instigador primario: será el actual gobierno estadounidense. De este tema trata el presente ensayo.

2) Mundial / Medio Oriente: Creación artificial de una “crisis” en torno a Irán y Siria instigada por Estados Unidos e Israel, con la consiguiente invasión a esos países soberanos y la agudización y propagación del estado bélico a otros países. Se prevé el probable uso de armas nucleares tácticas;

Instigador primario: el gobierno del Estado de Israel con el irrestricto apoyo de Estados Unidos.

3) Regional: Agudización de una artificial “crisis” en torno a Venezuela y posteriores acciones militares, que podrán ir desde un golpe militar con apoyo anglo-estadounidense, hasta la invasión militar por Estados Unidos y “aliados” regionales (Colombia, Panamá y otros).

Instigador primario: Estados Unidos y gobiernos adictos en la región, notablemente el gobierno Uribe en Colombia.

4) Argentina: Creciente desorientación, descontrol y posible colapso del Gobierno Nacional.

Instigador primario: la falta de idoneidad, creciente ineptitud y tradicional corrupción de la clase dirigencial argentina, tanto en el Gobierno como en la “oposición” (más alguna ayudita de “La Embajada…”).

Desestabilización y colapso controlado del dólar estadounidense.

“El Rey ha muerto; ¡Viva el Rey!”

“The King is Dead; Long live the King!” Así se anuncia desde hace siglos la muerte del soberano inglés y la inmediata entronización de su sucesor previamente ungido. Si hoy el dólar estadounidense es el rey de las divisas mundiales, este “rey” sin embargo es un soberano viejo, decrépito, cansado y achacoso. Como el Imperio jamás permitirá que el trono quede vacío y a la merced de fuerzas no predecibles, este viejo rey achacoso de la usura mundial ya tiene nombrado un digno sucesor de sangre azul, rozagantes mejillas, dorados rizos y robusta salud.

En poco tiempo más, resonará una suerte de “The Dollar is dead; Long live the New Dollar” y así el Trono de la Usura en el Templo de la Logia de Mamón tendrá nuevo soberano y podrán perpetuar su Credo centenario: business as usual…

Nos explicamos. Resulta que en los últimos años, Estados Unidos ha impulsado y hoy mantiene una gigantesca sobre-emisión – encubierta, por cierto – de su moneda. Se estima que el factor de esa sobre-emisión se ubica entre 4 y 8 veces el circulante que se corresponde con una economía como la estadounidense (PBI 2004; casi u$s 13.000.000.000.000 anuales), pero nadie sabe a ciencia cierta. Usted se preguntará, ¿cómo es que no se conoce el monto de esa emisión? Es que ese dato es altamente confidencial y casi imposible de develar por cuanto, contrariamente a lo que la mayoría de la gente cree, el Banco de la Reserva Federal – el banco central estadounidense – es una institución privada aun cuando el Gobierno Federal tenga cierta incidencia.[3] De manera que las instituciones públicas no pueden exigirle este dato; más cuando el propio gobernador (presidente) del la Reserva Federal, Alan Greenspan, solo tiene obligación de concurrir a una sesión por trimestre con la Comisión de Finanzas del Congreso para informarle sobre sus políticas monetarias. Enfatizamos, para informar, no para solicitar instrucciones o consenso y acuerdo.[4] Si a esto le agregamos el gigantesco cúmulo de instrumentos bancarios y bursátiles dolarizados desparramados por los mercados mundiales, entonces esta cifra se torna totalmente incalculable. Sin embargo, queda claro que la sumatoria de moneda dólar, bonos de deuda del Tesoro de Estados Unidos, más los demás instrumentos financieros públicos y privados equivalen a una cifra que ha de exceder en varias veces la sumatoria de todos los bienes y servicios disponibles en el planeta entero.[5]

En 2004, el Déficit Fiscal estadounidense fue de más de u$s 450.000.000.000, mientras que el Déficit en Cuenta Corriente (sector externo) fue del orden de los u$s 617.700.000.000 (O sea, un crecimiento de 24,5% sobre el año anterior). Para tener una idea del tamaño de estos montos anuales, se trata de dos veces, y más de tres veces la deuda externa argentina, respectivamente). A su vez, el Gobierno anunció que ambos Déficit aumentarán notablemente en 2005 y no existen indicios de mejoras en el 2006, 2007 o 2008. Es más, el 19 de noviembre de 2004 Bush firmó una ley aprobada por el Congreso de su país que le autoriza incrementar el límite de Deuda Pública total de u$s 7.600.000.000.000 a casi u$s 8.200.000.000.000 (cifras prácticamente incomprensibles), lo que se realizará a través de la emisión de Bonos del Tesoro de Estados Unidos contra los cuales el Reserva Federal privada emite billetes dólar.

Se estima que la guerra y ocupación de Irák cuesta más de u$s 120.000.000.000 anuales, a lo que hay que agregar los gastos de la ocupación de Afganistán, el financiamiento directo de la maquinaria de guerra israelí y los gastos de los preparativos de guerra contra Irán, Siria, Venezuela y otros países del “eje del mal”. Y mejor ni pensar en aquél gran enemigo a mediano/largo plazo de los Estados Unidos que es China….

Hace pocas semanas, Bush anunció que pediría al Congreso una partida adicional de u$s 80.000.000.000 para los gastos militares en Afganistán e Irak y todo indica que los contingentes militares deberán aumentarse substancialmente en ambos teatros bélicos. Estas cifras nos muestran que sobre un Presupuesto Anual de u$s 2.400.000.000.000 (2004), al Gobierno Federal estadounidense le están faltando más de u$s 450.000 millones. Sin embargo, no se observa que a raíz de este rojo en sus cuentas, Estados Unidos limite sus acciones en Irak, Afganistán, o dentro de sus fronteras, ni sus planes armamentistas. Todo lo contrario. La pregunta obvia, entonces, se impone: ¿de donde saca Estados Unidos los recursos financieros que le faltan?

La respuesta es, básicamente, a través de la emisión monetaria, tanto en billetes dólar como en Bonos del Tesoro a 5 y 30 años (US Treasury Bills y Bonds, respectivamente), aprovechando el alto nivel de “exportación” de su moneda que permite que la misma salga de su circuito económico nacional (interno) e internacional (primario en los países industrializados), evitando así el consecuente efecto inflacionario. Incluso, si evaluamos estas gigantescas cifras, ya hoy podríamos hablar de un potencial efecto hiper-inflacionario encubierto….por ahora.

El propio gobernador (presidente) de la Reserva Federal, Alan Greenspan, advirtió que el aumento en el rojo presupuestario podría conducir a una crisis económica. Según dijo, ese creciente Deficit “va por un camino insostenible”…advirtiendo que esto “podría generar una economía estancada o peor”. Solo en el pasado mes de Febrero el Déficit alcanzó la cifra récord mensual de u$s 113.940 millones.[6]

El dólar: esa moneda sin respaldo

“¿Quién vio un dólar?”

– Juan Perón

En 1971, el presidente Richard Nixon retiró la base legal de convertibilidad del dólar en metálico, sea oro o plata. A partir de entonces, el dólar – como moneda – dejó de ser convertible en nada que tenga valor intrínseco alguno. Hoy, el sustento del dólar es la fuerza económico-industrial de Estados Unidos, que a su vez se basa sobre su poderío militar consolidado luego de la Segunda Guerra Mundial, tras la devastación de Europa y Japón, y el robo de centenares de miles de secretos tecnológicos y militares que le permitieron consolidar su Poder y prestigio mundial.[7]

Gracias a que el dólar se ha convertido en virtual divisa mundial – impuesta por la acción conjunta del Banco de la Reserva Federal (BRF), el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la estructura bancaria privada supranacional – Estados Unidos ha podido financiar sus Déficit presupuestarios exportando dólares a través de mecanismos que garantizan un refluir ordenado y equilibrado en favor de sus intereses. Esto pudo controlarse más o menos ordenadamente hasta que en 2001 aparece el Euro como poderosa moneda más sólida que el Dólar, emitida por una creciente Unión Europea decidida a disputarle al Dólar su primacía planetaria.

A su vez, en los últimos dos años, el Depto. del Tesoro de Estados Unidos y el FMI han logrado sugerir/imponer a más de una treintena de bancos centrales nacionales – el Banco Central de la República Argentina incluido – que “absorban” dólares de sus mercados y atesoren sus reservas en Bonos del Tesoro estadounidense. En pocas palabras, que inviertan en la moneda norteamericana, lo que implica un financiamiento gratuito de sus necesidades de gasto público. Estos bancos centrales foráneos, al absorber gigantescas cantidades de instrumentos financieros dolarizados (bonos del tesoro y billetes dólar), permiten al gobierno estadounidense financiar sus necesidades con emisión monetaria. A la cabeza de este proceso se encuentra Japón que hoy acumula tenencias dolarizadas por más de u$s 670.000 millones; insólitamente le sigue la formalmente marxista República Popular China con más de u$s 470.000 millones, luego Corea del Sur con u$s 220.000 millones y una larga lista de países que “absorben dólares” de sus mercados locales contra emisión monetaria en sus monedas locales.

En el caso de la Argentina, esto explica la primavera económica que hoy vivimos gracias a una mayor monetización de la economía nacional con la excusa del “aumento de reservas”…. hasta que venga la contra-orden de afuera de cambiar de política. Actualmente, el BCRA atesora más de u$s 21.000 millones, de lo cual se enorgullece el presidente Kirchner[8], pues con esos dólares Argentina le puede pagar religiosamente al…..FMI, BM, BID y otros acreedores internacionales.[9]

¿Necesita plata? Pues…¡imprímala!

Damos un simple ejemplo gráfico de cómo funciona este sistema: el Banco de la Reserva Federal emite un billete de u$s 100, se lo entrega al Depto. de Defensa que se lo da al Ejército para que compre una caja de balas para los fusiles de sus soldados en Irak para que maten a iraquíes. Ahora bien: lo último que desea el gobierno es que ese billete de u$s 100 se reintegre dentro al circuito financiero estadounidense, pues el proceso arriba descripto se repite innumerables veces para comprar petróleo, tanques, cazabombarderos, portaviones, bombas, etc. Se están emitiendo tantos que su reflujo o reingreso dentro de la economía norteamericana tendría graves efectos inflacionarios.

Lo que a Estados Unidos le conviene – y logra – es que una vez que el billete de u$s 100 de nuestro ejemplo haya servido para adquirir pertrechos de guerra (o lo que sea), el mismo quede fuera de sus circuitos financieros durante el mayor tiempo posible: que lo guarde alguien en alguna parte: no importa que sea en Japón, Malasia, China, India, Alemania o Arabia Saudita. Que lo retengan indonesios, rusos o argentinos en sus colchones. Cualquier cosa, con tal de que no regrese (en lo inmediato, al menos) a los circuitos financieros estadounidenses e internacionales de la propia estructura bancaria supranacional.

De ahí que se pueda comprender la gran presión que ejerce Estados Unidos para que los bancos centrales de la mayor cantidad de países del mundo salgan a “absorber” dólares, lo que equivale a retirarlos de circulación. Eso le da un respiro a Estados Unidos. ¿Por qué, usted pregunta? Simple: porque así podrán entonces emitir todos los billetes de u$s 100 que necesiten para dárselos al Ejército para que compre municiones….y el ciclo se repite una y otra vez ad infinitum…

Así cualquiera puede ser “superpotencia”, usted estará pensando. Efectivamente. Si a George W. Bush le falta dinero para consumar sus apetencia imperiales (y como hemos visto ese apetito voraz le ha generado un Déficit patológico y potencialmente catastrófico a su país), entonces, no problem: solo tiene que pedirle a Alan Greenspan que le emita toda la plata que necesite…y chau. Lo importante es mantener la rueda girando. El peligro es si esta rueda llegase a detenerse… Pues, más que una rueda, se trata de un espiral centrífugo que retira, absorbe, y refluye los dólares emitidos en los volúmenes que más conviene a los intereses del Imperio, haciéndolo a la velocidad que conviene al Imperio, hacia los destinos que convienen al Imperio y por los complejísimos canales económico-financieros que más le convienen al Imperio. Toda una vasta, compleja y nutrida ingeniería financiera planetaria que marcha a distintas velocidades, según las necesidades del caso.

De manera que hoy, la clave para que Estados Unidos mantenga su status imperial es que alguien le saque de encima las enormes cantidades de dólares que emite, ni bien los haya volcado a la economía – su economía de guerra – y los retenga. Que alguien los haga “desaparecer” …durante algún tiempo, al menos: no importa que los guarden en las bóvedas de algún banco central extranjero o en los colchones de pequeños ahorristas mejicanos, brasileros o argentinos. Poco importa.

En buen romance, cada vez que “compramos dólares” para ahorrar o que el BCRA “absorbe dólares” del mercado local para mantener la paridad cambiaria del peso al nivel exigido por el FMI para que podamos pagar los intereses de la deuda externa dolarizada según los guarismos “acordados” con el gobierno local, lo que estamos haciendo en realidad es ayudando a financiar el Déficit de los Estados Unidos. O sea, le estamos ayudando a matar iraquíes y afganos, a preparar sus invasiones contra Irán, Siria o Venezuela, y a torturar a prisioneros de guerra en Guantanamo y Abu Ghraib. Quizás incluso les estemos financiando los planes para un “bombardeo e invasión de la Triple Frontera”, según propuso Douglas Feith, número 3 del Pentágono, en septiembre 2001.

No debe sorprendernos, entonces, la manera en que los sucesivos gobiernos de Menem, De la Rúa, Duhalde y Kirchner se han subordinado disciplinadamente a prestarle esta asistencia a los Estados Unidos a través de los respectivos presidentes del BCRA: notablemente en los últimos años, los señores Mario Blejer, Alfonso Prat-Gay y, hoy, Hernán Martín Pérez Redrado[10], quienes desde hace tres años se dedican a comprar – perdón, “absorber” – dólares del mercado “para mantener la paridad cambiaria”. Ahí sí que ni el FMI, ni el BM, ni el Depto del Tesoro ni los opinólogos neoliberales locales dicen ni ¡ay!

Pareciera que emitir pesos argentinos para financiar viviendas, construir caminos y levantar fábricas – lo que sí dinamizaría en forma directa y controlada la economía nacional – “es inflacionario”; pero emitir pesos argentinos para acumular dólares en el Banco Central parece que “está OK”.

Insistimos, el verdadero respaldo del dólar lo hallamos ya hoy en la gigantesca maquinaria económica norteamericana, en el prestigio histórico del dólar en sí y, por sobre todo, en la poderosa y aparentemente invencible y siempre amenazante maquinaria militar estadounidense. Como esquema de “convertibilidad” no está nada mal: hoy, un dólar es convertible en balas, tanques, bombas, cazabombarderos, napalm, operaciones encubiertas de la CIA e, incluso, en algún costoso auto-atentado como algunas malas lenguas dentro de Estados Unidos insisten, con creciente voz, que es la “pista” que hay que seguir para entender lo que realmente ocurrió aquella soleada mañana del 11 de septiembre de 2001…

En síntesis y a modo de ejemplo rudimentario: cuando el pueblo argentino necesita comprar un barril de petróleo debemos trabajar para ganarnos los u$s 57,60 que hoy cuesta; sin embargo, cuando Estados Unidos necesita comprar un barril de petróleo, no tiene más que imprimir esos u$s 57,60. Claramente, existe una diferencia muy grande. Insistimos: así, es fácil ser Imperio…

Mafia + Usura = “Economía de Mercado”
Pero como dice un refrán estadounidense: “all good things must come to an end”. Todo lo bueno, algún día ha de terminarse, y pareciera que con George W. la era de emitir dólares a cuatro manos (y…¡si sabremos los argentinos algo sobre esto! ¿Quién no recuerda la magnífica política monetaria de Alfonsin-Sourrouille de 1989?).

En verdad, ya desde mucho antes de George W., se había iniciado este fantástico proceso mediante el cual las finanzas y la moneda, tradicionalmente subordinadas a la Economía Real del Trabajo y la Producción, se escaparon de cause y – cual tsunami virtual – crecieron como un monstruo que terminará ahogando a la Economía Real, destruyendo el Trabajo y desarticulando la Producción. Y los indicios del crecimiento de esta tsunami los tenemos por todas partes, por más que nuestros sesudos “analistas” y “opinólogos” del CEMA, de la Fundación Fiel, de la Fundación Mediterránea, de Infobae, Ámbito Financiero, Clarín y La Nación, no quieran verlo.

Un indicador de lo que decimos lo ofrece la evolución del mercado bursátil estadounidense: cuando tras el colapso del bloque soviético, George HW Bush (padre) pierde las elecciones presidenciales y le cede el puesto al joven William Clinton[11], el índice bursátil Dow Jones (Dow Jones Industrial Index), se hallaba en los 3.700 puntos; ocho años después, al finalizar su mandato, ese índice estaba en los 10.900 puntos, no sin poco tiempo antes haber trepado hasta los 11.700 puntos. La pregunta obvia se impone: ¿Creció la economía norteamericana más del 300% entre 1993 y 2001? La respuesta es decididamente no. El crecimiento económico de los años noventa fue un moderado 3 a 4 por ciento, con lo que el crecimiento económico acumulado durante los dos gobiernos Clinton fue del orden de no más del 40%.

Si la Economía Real creció 40% en ocho años, ¿cómo se explica que las Finanzas y la especulación bursátil crecieran 300%? La clave la hallamos en la usura, en la especulación, en la creación de dinero de la nada (sea por el Gobierno que lo imprime o por los bancos privados que, a través del Factor Multiplicador Bancario[12], lo crean de la nada en sus computadores igual que la diosa Venus que nace de la espuma del mar…).

La fuerza real detrás de la economía estadounidense ha sido una avaricia sin limites, un egoísmo desalmado y un afán de lucro homicida. En los últimos años, la podredumbre ya no puede contenerse y los crímenes y fraudes de sus corporaciones multinacionales y bancos transnacionales son tapa de los diarios: Enron, WorldCom, Tyco, Marsh & McLennan, American Internacional Group, Wal-Mart, K-Mart, Condado de Orange (California), Arthur Andersen; multas por cientos de millones de dólares por lavado de dinero impuestas a CitiGroup, JP Morgan, Morgan Stanley, Merrill Lynch, Goldman Sachs, Brown Brothers Harriman…. La lista es larguisima y el espíritu usurero e inmoral abarca a todo el mundo: A-Hold en Holand, Parmalat en Italia, Grupo Maxwell en el Reino Unido, Yukos en Rusia… Sus altos directivos son procesados y arrestados a diario: Kenneth Lay (Enron), Bernhard Ebbers (WorldCom), Jeffrey Greenberg (Marsh & McLennan), Dennis Kozlowski (Tyco)… ¡Si lo sabremos los argentinos con los escandalosos casos de Yabrán, Yoma, IBM, Banco Citi, Moneta, ENTEL, YPF, Southern Winds, Fondos de Santa Cruz fugados por Kirchner…

Lo que ocurre es que si se tira demasiado de la cuerda, en algún momento se corta. En el sistema de timba planetario gerenciado desde los directorios poblados por los Shylock en Wall Street, Londres, París y Suiza, se están empezando a dar cuenta de que en cualquier momento la racha de “la buena suerte” se quiebra. Este alocado baile en torno al Dorado Dios Mamón, los está dejando mareados y exhaustos, mientras en el mundo asesinan a cientos de millones de personas con hambre, guerra, violencia social y enfermedad.

Es que todo el actual sistema financiero-monetario usurero supranacional es fundamentalmente inmoral e absurdo. Cuando a Greenspan le preguntaron en 1996 cómo explicaba ese crecimiento vertiginoso de la Bolsas de Nueva York que llegaba a los 11.700 puntos en el índice Dow Jones arriba mencionados, mientras que las acciones tecnológicas del índice NASDAQ llegaban a los 6.000 puntos (hoy, colapsó a apenas 1.600 puntos), la respuesta, por demás elocuente, de Greenspan no se hizo esperar: atribuyó todo este complejo fenómeno a la irracional exuberence – “exuberancia irracional”…. Está clarito, ¿no?

Dale, no más…¡dale que va!

Estados Unidos permanecerá en Irak y en Afganistán todo el tiempo que quiera, seguirá financiando ilimitadamente a Israel para que mantenga su costosa represión y persecución de los palestinos, seguirá preparando ataques contra el hoy ampliado “eje del mal”, según lo describiera Condoleeza Rice[13]: Irán, Corea del norte, Siria, Myanmar, Zimbabwe, Venezuela…). Bush acaba de declarar que promoverá – impondrá – “la libertad y la democracia” en todo el mundo, haciendo así honor a la recomendación de un antiguo escrito que, como una suerte de breviario para el dominio del mundo, recomendaba a los poderosos siempre utilizar la “Fuerza e Hipocresía”. La fuerza bruta la vemos por doquier. La hipocresía la vomitan a diario presidentes, primeros ministros, secretarios, voceros oficiales y los monopolios mediáticos planetarios. Y toda esta gigantesca maquinaria necesita “aceite” para funcionar – mucho aceite… Hoy, ese “aceite” se llama “Dólar”

Ahora bien: no se podrá seguir emitiendo enormes cantidades de dólares indefinidamente. El sistema financiero mundial cruje por todos los costados y hace agua. Esto lo ve claramente Alan Greenspan quien ya manifiesta abiertamente su gran preocupación. ¿Cuánto tiempo queda hasta el crac final? ¿un año? ¿dos? Nadie lo puede saber con certeza. El dólar podría colapsar en cualquier momento. Esta fue una de las razones por las que se apresuró la marcha para barrerlo a Saddam Hussein quien desde 2001 vendía petróleo a la Unión Europea en Euros, implícitamente invitando a la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) a hacer lo mismo. Si, como consecuencia de ello, el comercio mundial del petróleo se hubiera desplazado repentinamente del Dólar al Euro, esto hubiera generado un gigantesco reflujo de dólares de todo el mundo (o sea, la masa de dólares fuera de EEUU), hacia la Unión Norteamericana generando un inmediato efecto inflacionario que probablemente se hubiera descontrolado transformándose en hiperinflacionario. La invasión de Irak terminó con ese peligro y mandó un mensaje claro a todo país que contemple abandonar el “Área Dólar”.

Pero también se creía que la invasión de Irak sería fácil y que los iraquíes recibirían a los Marines como libertadores, y que eso le daría a Estados Unidos petróleo a no más de u$s 15 el barril. Pero algo salió mal y el objetivo del “cheap oil” – petróleo barato – fracasó gracias a la heroica resistencia iraquí, con lo que hoy el barril de petróleo en lugar de costar los anhelados u$s 15, se está comercializando a u$s 57,50 el barril. Ello obliga al gobierno estadounidense a tomar medidas de emergencia tales como abrir grandes reservas naturales de vida silvestre en Alaska a la contaminante explotación petrolífera. La voraz adicción norteamericana al petróleo está descontrolada.

Hoy, la sobre-emisión del dólar ha pasado el punto de no retorno. Ya no pueden evitar el colapso de su moneda en las condiciones actuales. Desde luego que el Establishment no va a ser tan torpe como para dejarse arrastrar por una crisis hiperinflacionaria que barrería a Estados Unidos. En material monetaria existen diversas formas de frenar – incluso desviar – estas catástrofes monetarias de propia autoría para golpeen a otros. Y eso es precisamente lo que se estaría planeando en estos momentos.

Es más: pareciera que el plan consiste en llevar al actual dólar al límite del colapso y aprovechar esta emisión alocada y exportación de Déficit, sacándole todo el jugo posible durante el mayor tiempo posible, por cuanto eso les viene como anillo al dedo considerando los escenarios bélicos, actuales y futuros.

Creemos que una función primaria de este segundo mandato presidencial de George W. Bush consiste en aprovechar, promover y gerenciar la compleja ingeniería monetaria y financiera que significa dejar caer el Dólar para reemplazarlo por un Nuevo Dólar.

Veamos un posible escenario de este proceso.

New Dollar! – un Nuevo Dólar

En algún momento en los próximos 12 a 24 meses, bien podría ocurrir que desde las pantallas de CNN nos enteremos de un repentino “Breaking News” – ¡última noticia! – que en nuestras latitudes canales como Crónica TV repetirán en pantalla colorada y a título catástrofe. La urgente noticia vendrá un viernes; después de las 4 o 5 de la tarde, hora de Nueva York cuando ya hayan cerrado los bancos y la Bolsa neoyorquina. Nos enteraremos que Alan Greenspan – probablemente acompañado por el secretario del tesoro John Show – hará un “importante anuncio” a los estadounidenses y al mundo. Tal anuncio será breve y bastante críptico.

Greenspan dirá algo así como que “en un esfuerzo por apuntalar la economía de los EEUU y sus aliados; proteger a los consumidores y a las mega-corporaciones; preservar el sistema financiero internacional y conjurar potenciales crisis financieras; equilibrar el Déficit presupuestario; y evitar el colapso bursátil, Estados Unidos implementará una importante Reforma Monetaria que obliga a declarar un feriado bancario y cambiario para la siguiente semana (Argentino: ¿le suena familiar esto?).

A renglón seguido se informará que el presidente George W. Bush, contando con el apoyo bi-partidario en ambas cámaras del Congreso, firmará un decreto mediante el cual el dólar estadounidense vuelve al patrón oro. Correspondientemente, será necesario introducir un Nuevo Dólar, convertible en oro metálico en reemplazo del actual “viejo” dólar solo convertible en papel. ¿Y qué pasará con esos “viejos” dólares? Habrá que canjearlos por Nuevos Dólares, por supuesto. Quienes sean ciudadanos estadounidenses, tengan domicilio en Estados Unidos o sean empresas estadounidenses; o se hallen radicados en plazas de los principales aliados (Reino Unido e Israel, por ejemplo), podrán canjearlos a la paridad de 1-a- 1, tras presentar la documentación probatoria del caso.

En todo otro lugar – Asia, Centro y Sur América, África, Rusia, los países islámicos – “el mercado” local dictará la paridad que habrá de regir entre el “viejo” dólar y los codiciados New Dollars: ¿También, 1 a 1? Lo dudamos, pues la Reforma Monetaria habrá desprestigiado absolutamente a esos viejos dólares. ¿2 a 1, entonces? …..quizás. ¿3 a 1?, ¿5 a 1?, ¿8 a 1? Qué las leyes del mercado lo determinen pues no será asunto de los Estados Unidos.

Veremos a desesperados individuos, empresas, bancos y operadores en todo el planeta salir corriendo al mismo tiempo a cambiar sus viejos dólares por New Dollars. En la Argentina, la empresa “Piero” podrá vender cientos de miles de colchones pues habrá multitudes de histéricos argentinos despanzurrando sus colchones para sacar sus dólares e ir corriendo a cambiarlos por New Dollars. Regirá la “oferta y demanda”: mucha, mucha, mucha Oferta de viejos dólares y mucha, mucha demanda por New Dollars.

(Argentino: ¿le suena familiar esto?).

Greenspan sería el hombre para llevar a cabo este proceso con el apoyo político de Bush, por cuanto ha sido partidario de poner al dólar sobre un patrón oro desde hace mucho tiempo. Es más, uno de sus primeros ensayos publicado en 1966 propone precisamente eso: colocar al dólar estadounidense sobre el patrón oro[14].

Otro factor clave que ayudó a disparar y acelerar esta crisis fue la aparición en el año 2001 de un desafío al Dólar sin precedentes: el Euro. El Euro es la moneda de un incipiente Estado Supranacional – la Unión Europea (UE) – cuya población es mayor a la de EEUU y su economía es prácticamente equivalente, en términos del Producto Bruto Interno combinado de los países que la conforman.

Si se proyecta el crecimiento de ambas economías en los próximos veinte años, la de la Unión Europea tiene un potencial mayor que la de Estados Unidos, por la simple razón de que las naciones periféricas de la UE piden ansiosas ingresar a su sistema económico y monetario, que a la larga terminará integrando la propia Rusia. Cada uno de aquellos países que aún están afuera – Ucrania, Bielorrusia, Lituania, Estonia, Hungría, entre otros – tienen enorme valor agregado a aportar a la UE y un potencial económico y geopolítico inmenso.

Estados Unidos, sin embargo, solo puede expandir su economía hacia Centro y Sud América cuyos países resisten la agresiva penetración norteamericana y resienten más de un siglo de intervenciones, arbitrariedades, humillaciones y atropellos. ¡Vaya Diferencia! Mientras que los países a incorporarse a la UE lo desean hacer voluntariamente y la UE puede darse el lujo de generar un cronograma estructural consistente, Estados Unidos tendrá que imponer el ALCA a las trompadas sobre un continente que se le resistirá permanentemente. Existen, a su vez, entre el Dólar y el Euro un conjunto de simetrías y asimetrías que consideramos oportuno destacar:

Tabla Comparativa entre el Dólar y Euro

Factor

Dólar Estadounidense

Euro

Estabilidad y Confiabi-lidad (Política)

 

Alta (hasta ahora)·    El dólar ha superado diversas crisis financieras desde hace más de un siglo; ·    Ha financiado los grandes emprendi-mientos bélicos estadounidenses que lo condujeron a la preeminencia mundial.·    Su control se encuentra altamente centralizado en el Banco de la Reserva Federal y una red de instituciones públicas y privadas (los propios mega-bancos privados, el FMI, BM y el BIS).·    Hoy es la principal Divisa de uso mundial, utilizada por gobiernos y empresas; y en los mercados del petróleo, armas y narcotráfico. Media: · Se inserta dentro del Proyecto de creación gradual de un Estado Europeo supranacional iniciado hace medio siglo; · El Euro apenas cumplió tres años de vida efectiva; su centro de equilibrio lo conforman Alemania y Francia;· El Reino Unido mantiene una postura ambigua. En la crisis venidera, la Libra Esterlina probablemente retenga Poder propio y se alinee con el New Dollar; ·   Hoy, algunos países de la UE integrados al Euro lo están más bien por razones históricas y geopolíticas, que por una justificación económico-monetaria
Solidez Estructural (Técnica)

Baja

·    Está sobre-emitido, probablemente en un factor de entre 4 y 8 veces (no existen datos fidedignos independien-tes),  por cuanto en los últimos años los gobiernos de  EE.UU abusaron del alto prestigio del dólar, sobre-emitiéndolo de manera descontrolada;

·    La creciente evidencia de esta debilidad estructural genera riesgos inflaciona-rios e, incluso, hiperinflacionarios, si fueran disparados por alguna crisis política o financiera externa o interna.

Alta ·      Recién introducido (2001). El Banco Central Europeo en Frankfurt Alemania hace pública la información precisa de la cantidad exacta de Euros emitidos desde 2001, no dejando duda alguna de que el Euro no se halla sobre-emitido y no se ve amenazado por ningún riesgo inflacionario (al menos hasta el momento).
Poder Cultural

Muy Alto

·    Inteligentemente, EEUU ha mantenido el mismo formato (sus mismos próceres, monumentos nacionales y declaraciones de fe) en su moneda desde hace más de un siglo.  ·    Ello le da al dólar una sensación de estabilidad inconmovible: las figuras de Washington, Lincoln, Hamilton, Jackson, Grant y Franklin aparecen en los billetes de 1, 5, 10, 20, 50 y 100 dólares, junto a sus símbolos de poder y prestigio: la Casa Blanca, la Secretaría del Tesoro, el Monumento a Lincoln, y el Gran Sello de los EEUU con su simbología esotérica, masónica y mesiánica: pirámide con el Ojo del Gran Arquitecto del Universo anunciando un “nuevo orden secular”.  ·    Cada dólar, incluso, porta una declaración de fe: “In God We Trust” – “Confiamos en Dios” – aunque muchos nos preguntamos de cuál “dios” estarán hablando.

Bajo (aún) ·      El diseño elegido por las autoridades monetarias europeas para el Euro ha sido, creemos, muy desatinado.  Seguramente el consenso entre quince países dispares no debe haber sido fácil pues no aparece ningún texto fuera del de la palabra “Euro”, y los portales y puentes que figuran en sus billetes son abstractos y  no se corresponden con ningún monumento real europeo, sino que reflejan meros estilos arquitectónicos.·      Claramente, fueron diseñados por alguna comisión, lo que trae a la memoria las palabras de Juan Perón  quien decía que “un camello es un caballo diseñado por una comisión”. ·      Claramente, la comisión que diseñó el Euro le dio a los europeos un lindo camello…. El Euro es una moneda insípida, sin simbología potente; casi olvidable.  Ello resulta increíble en un Continente que cuenta con edificios públicos y monumentos de potente valor psicológico: el Coliseo Romano, las espléndidas Catedrales de Rheims en Francia o Colonia sobre el Rhin, el Alcázar de Toledo….

En síntesis, el Dólar es una moneda estructuralmente débil pero con enorme fuerza política y prestigio, mientras que el Euro es una moneda estructuralmente fuerte pero por ahora culturalmente débil. El dólar es como aquellas familias de alcurnia que todo lo han perdido pero que siguen manteniendo las apariencias y el orgullo, y las gentes los sigue respetando como si aún fueran poderosos señores. Cuando la realidad los alcance, el colapso podría ser repentino y violento. Mientras que el Euro podrá madurar rápidamente en la medida en que se consoliden las estructuras monetarias, financieras y geopolíticas de la UE, lo que viene ocurriendo a pasos agigantados desde el colapso de la ex-Unión Soviética. Claramente, en asuntos monetarios el tiempo corre en contra de Estados Unidos y a favor de la UE.

Otro actor clave: China. Dentro de poco tendrá la economía más poderosa del planeta…y es potencia nuclear. Con su experimento bi-monetario ha logrado implementar algunos conceptos fundamentales en la utilización de Moneda Soberana – el Yuan – para promover un exitoso desarrollo interno, cuyo análisis abordaremos en otro estudio. Sólo digamos que es el país que, a largo plazo, realmente le quita el sueño al imperio anglo-norteamericano-israelí.

Una última observación para esta sección: en la Tabla arriba descripta hemos resaltado la gran fuerza cultural del Dólar cuyo diseño se mantuvo casi inalterado durante un siglo, lo que le ha aportado un prestigio de inmutable solidez. Obsérvese, sin embargo, que en los últimos años – y por razones no del todo claras -, el Banco de la Reserva Federal decidió sutilmente cambiar la imagen del dólar. Un poquito, no más. Se desplazó levemente hacia la izquierda la imagen del prócer que ahora es de mayor tamaño, al tiempo que se incorporaron nuevos elementos de seguridad. Al mismo tiempo, se decidió experimentar con un cambio de color: aparecieron los billetes de veinte dólares con el anverso de color azulado, rompiendo así la tradición “verde”[15]. Otras denominaciones seguirán camino en breve.

¿Será una manera de preparar a la psíquis colectiva para el “gran cambio” que significará la introducción del New Dollar y el necesario retiro del los actuales dólares? Recordemos que la aceptación universal del papel moneda conforma una convención social y, por ende, tiene un enorme y determinante factor de psicología colectiva. Todo Estado bien sabe que la aceptación de su moneda – dentro y fuera de sus fronteras – depende de factores de psicología colectiva relacionados con la confianza en la autoridad emisora, que no se centra tanto en un determinado gobierno (por cuanto los gobiernos van y vienen), sino en un determinado Estado Nacional Soberano (que se supone está para quedarse, consolidarse y acrecentarse). Posiblemente, el New Dollar sea de diseño totalmente distinto al actual y de diferente(s) color(es).

(Argentino: ¿Todo esto le suena familiar?)

Las bases para el New Dollar.

Las bases del New Dollar serán relativamente simples y las esbozamos como sigue:

· Moneda convertible en oro a una paridad artificial y obligatoria determinada por el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos.

· El Oro de Reserva para la Convertibilidad no será cualquier oro. Solo valdrá como “Oro de Reserva del New Dollar” el metal debidamente homologado por su pureza, procedencia y acuñamiento (¿incorporarán sus lingotes algún chip electrónico? ¿o algún holograma? ¿o un sofisticado código de barras?).

· El oro “común”, no homologado u “oficializado” valdrá tres, cinco o diez veces menos que el Oro Homologado que sirve de reserva del New Dollar. Ese “oro bueno” ya está siendo acumulado, atesorado y procesado en las bóvedas del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, en el Bank of England en la City londinense y en bóvedas en las montañas de Zürich… Todo a muy, muy buen resguardo.

· China, Japón, India con sus vastas reservas en dólares sentirán un enorme cimbronazo. Perderán enormes cantidades. Japón verá su recuperación demorada; China, su crecimiento frenado; los efectos cumulativos del colapso financiero planetario causarán estragos a las exportaciones de India, Taiwán, Corea del Sur, Brasil…

· China pareciera haber percibido este fenómeno y ya está transformando sus reservas dolarizadas de más de u$s 470.000 millones – dolares “·viejos”, se entiende – en activos físicos (inversiones en el sudeste asiático y en nuestro continente sudamericano, y en Euros). Japón, que tiene acumulados más de u$s 620.000 millones y Corea del Sur con más de u$s 220.000 millones no pueden moverse con la misma facilidad por ser naciones militar y políticamente dominadas por Estados Unidos. En cierta medida, su suerte ya está echada, salvo que…. Salvo que, como sugiere Samuel Huntington en su clásico de 1997 “El choque de civilizaciones…”, Japón forje una alianza con China parecida a la que desde hace medio siglo tienen Alemania y Francia. Corea del Sur podría entonces avanzar hacia la reunificación coreana bajo tutela china. Esto último sí que le quita el sueño al Imperio anglo-estadounidense-israelí.

· ¿Que esto generará una crisis financiera y monetaria gigantesca? Por supuesto. ¿Que se trastocará todo el sistema financiero planetario? Desde luego. ¿Que habrá hambre violencia social, colapsos económicos y sufrimientos? Obviamente. ¿Que vendrán guerras, epidemias, catástrofes? También… Pero, quienes estén “en la pomada” de antemano – o sea quienes sean aliados confiables (tanto países como grupos económicos y financieros, las mafias incluidas) en los Estados Unidos, el Reino Unido e Israel – podrán mitigar el golpe, minimizar sus efectos, prepararse y prevenirse. ¿Recuerdan el colapso argentino de Diciembre 2001? Los bancos y los “bien informados” sacaron todo su dinero a tiempo y cuando vino el “Corralito”, la mayoría se había hecho perdiz…[16]

Insistimos: este “colapso controlado del sistema financiero internacional” es la próxima “Gran Crisis” – el Gran Trastocamiento – que las estructuras de Poder Real del Nuevo Orden Mundial le han encomendado a George W. Bush y su equipo, sabiendo que tienen el perfil psicológico adecuado y necesario para imponer semejante proceso que conformará un virtual robo a nivel planetario. El mundo ya ha comprobada la insólita capacidad de George W. Bush como operador y vocero de este Sistema, de mirar a las cámaras, mentir alevosamente sin inmutarse.

Lo que acabamos de describir es tan sólo un escenario posible, que surge del análisis de aspectos técnicos (la sobre-emisión del dólar), intereses económicos (principalmente, el acceso casi gratuito por el Imperio a nuevas fuentes de petróleo); y objetivos geopolíticos del Imperio anglo-estadounidense-israelí (en el Medio Oriente en el corto/inmediato plazo; en nuestro Continente en el mediano plazo; y en el Lejano Oriente en el largo plazo). Si a ello le agregamos la vocación de conquista y agresión del Imperio, disparada y “justificada” por los extraños eventos del 11 de septiembre 2001, creemos que este escenario no sólo resulta posible sino también probable.

Las implicancias para la Argentina son enormes. Incluyen grandes amenazas de toda índole pero también inesperadas oportunidades (por ej., en lugar de dedicarse a promover “Mega Canjes” que no hacen más que empeorar la situación de Deuda Externa de Argentina como lo acaba de hacer el equipo Kirchner-Lavagna-Nielsen-(Cavallo?)-(Marx?), más le valdría a nuestro país especular con esta venidera Crisis Mundial del Dólar, uno de cuyos efectos inmediatos sería la virtual licuación de buena parte de esa “deuda externa” en dólares….”viejos”, desde ya…).

Estos y otros temas los iremos abordando en otros trabajos, principalmente el Manual de Supervivencia Argentino ante el Nuevo Orden Mundial que actualmente estamos terminando de elaborar y que se publicará en breve.

Eso sí: si usted, por fortuna, tiene alguna parte importante de su patrimonio en dólares billete…. piense bien lo qué va a hacer. En el venidero colapso controlado del sistema financiero planetario, lo más seguro será invertir en la Economía Real y tangible – propiedades, empresas, maquinarias… – y no en la Economía Virtual de las finanzas, la timba y la especulación.

Ah, y no deje de considerar el oro…

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· © Adrian Salbuchi, Buenos Aires, Marzo 2005 –

· Permitida su reproducción parcial y/o total si se cita la fuente.

· En Buenos Aires: 15-5339-7481 – www.eltraductorradial.com.ar – asalbuchi@infovia.com.ar

 

[1] Para una descripción más amplia y detallada acerca de cómo funcionan las estructuras de poder del Nuevo Orden Mundial, quienes las gerencian y cuales son sus métodos y objetivos, remitimos al lector a nuestra obra “El Cerebro del Mundo: la cara oculta de la globalización” (Ediciones del Copista, Córdoba, 4ta. Edición, 2003, 470 páginas). También invitamos a ver el conjunto de artículos disponibles en el sitio www.eltraductorradial.com.ar (sino, solicitarlos a eltraductor@fibertel.com.ar).

[2] La Geoeconomía conforma una de las disciplinas clave promovidas desde el Council on Foreign Relations para estudiar los procesos económicos, financieros y monetarios mundiales. Uno de sus propulsores ha sido Maurice Greenberg, director del CFR, director del Banco de la Reserva federal y principal accionista (y hasta hace poco presidente) de AIG – American Internacional Group, la mayor aseguradora del país, hoy envuelta en una escándalo de fraude e incompatibilidad de funciones que afecta a Greenberg y sus hijos Jeffrey (hasta hace poco tiempo al mando del mayor corredor Marsh & McLennan) y Evan (presidente de la reaseguradota ACE).

[3] Más del 95% de sus acciones están en manos de los propios bancos miembros que son privados, e incluso existe un control que abarca a poderosos y tradicionales dinastías bancarias europeas y estadounidenses: Rothschild, Warburg, Schroeder, Mellon, Bleichroeder, Montefiori, Montagu, Rockefeller, Mellon yH arriman, entre otras. Desde hace décadas que se promueve desde distintos círculos civiles en los Estados Unidos que se realice una auditoría independiente de la Reserva Federal que jamás ha prosperado.

[4] Así se comprende el nerviosismo de los mercados en los días previos a esas audiencias en las que no se sabe si Greenspan subirá la tasa de interés base, o si la bajará o si la dejará sin modificar. Alan Greenspan, gobernador de la Reserva Federal desde Septiembre 1987 durante la presidencia de Bush padre, siguió con los dos mandatos de Clinton, el primer mandato de Bush y ahora el segundo, por cuanto fue re-confirmado en 2004 por un nuevo mandato que vencerá en 2008. Ello implicará haber estado 21 años ininterrumpidos a cargo de la institución financiera más importante del planeta: claramente se trata más de un reinado que se una presidencia. Greenspan es ex-directivo de la Morgan Guaranty & Trust Company, miembro de la Trilateral Commission, del Council on Foreign Relations y de otras organizaciones clave de la estructura de poder del Nuevo Orden Mundial.

[5] A modo de ejemplo: se estima que la sumatoria de todas las actividades financieros (operaciones de cambio, bursátiles, especulativas, etc.) es de casi u$s 2.000.000.000.000 diarios (sí, leyó bien: diarios). Si a esta cifra la anualizados, tenemos un sistema financiero (la Economía Virtual) que “mueve” un monto del orden de los u$s 700.000.000.000.000 (¡setecientos billones!) de dólares anuales. Sin embargo, la sumatoria del PBI de todos los países (o sea, la Economía Real) no supera los u$s 45.000.000.000.000, o sea una cifra quince veces menor, con lo que podemos concluir que las finanzas – timbas, especulación, usura – superan en quince veces la Economía Real del Trabajo y Producción. Si las finanzas han de cumplir el rol del “aceite” que permite que funcione el “motor” de la Economía Real, entonces convengamos que a ese “motor” que debiera tener 5 o 6 litros de aceite, hoy le han metido bajo presión 70 u 80 litros. Claramente, todo el motor está a punto de reventar. Las Finanzas deben estar subordinadas a la Economía y no a la inversa como ocurre actualmente.

[6] Ver diario “Clarín” de Buenos Aires, 15-Mar-05, artículo “Greenspan encendió una luz de alerta por el déficit de EE.UU”.

[7] Respecto de la naturaleza Poder, invitamos al lector a ver el ensayo “El Poder: ¿de dónde viene?, ¿quién lo tiene?, ¿adónde va?” disponible en www.eltraductorradial.com.ar o solicitarlo a eltraductor@fibertel.com.ar.

[8] Declaraciones del presidente Kirchner en entrevista realizada por los periodistas Marcelo Bonelli y Eduardo Silvestre transmitido por el canal TN (Grupo Clarín) el pasado 16 de marzo 2005.

[9] Resulta notable comprobar que en Argentina persiste, de hecho, el esquema de “Convertibilidad” introducido por Menem-Cavallo en 1991, con la diferencia que se ha variado la paridad cambiaria: en lugar de 1 a 1, hoy la relación entre reservas en dólares en el BCRA versus circulante monetario en pesos es de aproximadamente 3 a 1.

[10] Antes de ser el presidente del BCRA de De la Rúa/Duhalde, Mario Blejer fue durante 18 años director del Instituto de Asuntos Monetarios del FMI en Washington y hoy es Director de Capacitación del Bank of England en Londres. Alfonso Prat-Gay, presidente del BCRA durante el último tramo del gobierno Duhalde y primera parte del de Kirchner, fue directivo de J P Morgan Investments de Londres y su nombre le fue “sugerido” al gobierno argentino por el Bank of England a instancias de Blejer. Hernán Pérez (alias, Martín Redrado), proviene de la Fundación Capital, del riñón ideológico del menemismo.

El lector podrá bien comprend que para que esta clase de funcionarios puedan ocupar el Banco Central de la Argentina, resulta necesario que el mismo sea “independiente”. Jamás nos hemos podido explicar de qué “independencia” se trata, salvo que se refiera a ser independiente de toda consideración por el Bien Común del pueblo y del Interés Nacional Argentino, por cuanto el BCRA siempre está absolutamente alineado a los intereses de las estructuras de poder privadas del Nuevo Orden Mundial.

[11] Miembro del Council on Foreign Relations y la Trilateral Commission..

[12] Ver del autor “Argentina: ¿colonia financiera?”, Ediciones del Copista, Córdoba, 2000, 170 págs. Agotado. Disponible en forma gratuita en www.eltraductorradial.com.ar.

[13] Secretaria de Estado y miembra del Council on Foreign Relations.

[14] Ver “Gold and Economic Freedom” – Alan Greenspan, publicado en el periódico The Objectivist e incluido en el libro del premio Nobel de Economía Ayn Rand, “Capitalism: the Unknown Ideal”. En el mismo, Greenspan concluye diciendo: “Deficit spending is simply a scheme for the confiscation of wealth. Gold stands in the way of this insidious process. It stands as a protector of property rights. If one grasps this, one has no difficulty in understanding the statists’ antagonism toward the gold standard.” Nuestra traducción: “El financiamiento del Déficit público con emisión simplemente conforma un esquema de confiscación de riqueza. El oro se interpone en el camino de este proceso insidioso y se erige como protector del derecho a la propiedad. Cuando se comprende este concepto, entonces no hay dificultad en entender el antagonismo que las personas estatistas sienten contra el patrón oro.”

[15] El tradicional uso del color verde se remonta a los billetes dólar de color verde emitidos durante la Guerra Civil (1862-65) por el presidente Abraham Lincoln, como moneda soberana (le permitió financiar y ganar la Guerra Civil para los norteños) y que fueron conocidos como Green Backs (reversos verdes)

[16] Recomendamos el libro “La Argentina Robada” de Mario Cafiero y Javier Lllorens, (Buenos Aires Ediciones Macchi, 2003) que hace una descripción muy detallada y clara del proceso de vaciamiento de la economía argentina en el 2001 por parte de Domingo Cavallo y los suyos entre marzo y diciembre de ese año y que conformó una suerte de ejercicio o mesa de ensayo para colapsos mayores por venir.