Guerra Total, estilo USA

Publicado el 06-06-12 - en Ensayos

Hay ciertos aspectos en los que el presidente Barack Obama lleva adelante políticas de guerra aún más duras que las que impusiera el otro presidente George W. Bush. Por ejemplo, los bombardeos con aviones no-tripulados sobre Pakistán, Afganistán, Libia y otros lugares en los que los blancos no son sólo los supuestos “terroristas”, sino “todo hombre de edad militar en la zona será considerado como combatiente… salvo que la evidencia póstuma demuestre lo contrario”.

Según un extenso artículo aparecido en el matutino ‘The New York Times’ el pasado 29 de mayo, a los efectos prácticos, Obama ha impulsado lo que sólo puede describirse como una Doctrina de Guerra Total integrando las acciones de gobierno, militares y de guerra psicológica a través de los multimedios, bajo una única Doctrina.

El concepto de la “Guerra Total”, o sea, la guerra no sólo contra fuerzas militares, sino contra todos los civiles independientemente de su edad, sexo, y contra toda la infraestructura del país, se transformó en una terrible realidad en el siglo XX, potenciada por los descubrimientos científicos y el progreso tecnológico puestos al servicio ilimitado de la guerra. La Guerra Total hoy sigue muy viva y su principal impulsor son los Estados Unidos y sus Aliados.

Esto lo pretenden justificar en todos los frentes gracias a los multimedios adictos en los Estados Unidos, Europa y los demás países. En el caso de la Doctrina de Guerra Total de Obama, los multimedios acompañan la politica oficial de EE. UU., describiendo el asesinato de personas inocentes -que por mala suerte o casualidad se encuentran en el lugar equivocado, en el momento equivocado en que caen las democráticas bombas norteamericanas- como “combatientes militantes”.

En verdad, la Guerra Total requiere de una intensa y constante guerra psicológica para convencer a la opinión pública –propia y extranjera– de que “nuestros muchachos” pelean para “traer la paz y la democracia”; que siempre hacen “lo correcto” al matar “a quienes deben morir” porque amenazan a Estados Unidos, Europa, Israel y el resto de Occidente; en otras palabras, ellos solamente asesinan a “combatientes militantes terroristas”.

Así, se describen con eufemismos orwellianos todas las guerras conducidas por EE. UU., ya sea por sí sólo o junto con aliados como Gran Bretaña, la Unión Europea e Israel, o a través de otros países con gobiernos títere. La lista es muy extensa: Corea, Vietnam, Panamá, República Dominicana, Palestina, Egipto, Irak, Afganistán, Libia, Irán, África, Sudamérica, Camboya, Laos, Cuba, El Salvador, Islas Malvinas, Nicaragua, Granada, Serbia… La cantidad de muertos se mide en decenas de millones de personas y sigue aumentando.

¿A quién le tocará ahora? ¿A Siria? ¿A Irán? ¿Sudán? ¿Corea del Norte? ¿Venezuela? Luego del 11 de septiembre 2001, las cosas pasaron de mal a peor…

Hoy el mundo se enfrenta a una superpotencia hegemónica crecientemente fuera de control, que alberga a un pequeño, compacto pero extremadamente poderoso grupo de Señores del Poder enquistados profundamente dentro de su estructura de poder pública y privada, que así controlan armadas y fuerzas aéreas invencibles, ejércitos de altísima tecnología, bomberos no tripulados, satélites militares, bombas de tipo napalm, de racimo y de profundidad, vigilancia electrónica, y hasta armas secretas como las aún no esclarecidas instalaciones del proyecto HAARP.

Agreguemos a todo esto las decenas de miles de misiles de largo alcance y bombas nucleares apuntadas a determinados países en manos del exclusivo club nuclear occidental –Estados Unidos, Reino Unido, Francia e Israel– y vemos entonces cómo las cosas toman un cariz realmente muy oscuro.

Todo ello avalado por financiamiento ilimitado –tanto oficial como clandestino– por EE. UU. y sus Aliados. Y cuando el dinero empieza a ralear, bueno… siempre existen “otro medios y fuentes…”. Es cuando los servicios de inteligencia como la CIA lavan y reciclan billones de dólares provenientes del tráfico de drogas, armas y del crimen organizado en general, para financiar operaciones encubiertas, ilegales e inconfesables; o cuando cada tanto se atrapa a algún alto funcionario de gobierno conspirando en operativos del tipo Iran-Contras…

Todo ello conforma la política de “Guerra Total, estilo USA”. Ya no se trata de la guerra total contra algún país en particular, sino contra todos los países que EE. UU., Reino Unido, Francia e Israel consideran que “apoyan a los terroristas”, o que insisten en mantener gobiernos nacionales soberanos que a ellos no les agradan, o –más pragmáticamente– países bendecidos con enormes riquezas petrolíferas, gasíferas, minerales, y de agua y alimentos sobre las que poderosas multinacionales como Exxon, BP, Monsanto, Chevron y Barrick Gold desean echar mano para luego reciclar los billones de dólares en ganancias a través de los consabidos bancos JPMorganChase, Goldman Sachs, CitiCorp, HSBC, Deutsche Bank… Todo queda en casa…

La maquinaria de Guerra Total, estilo USA le cuesta billones de dólares y euros a los contribuyentes norteamericanos, británicos y europeos, a lo que debemos agregar los billones más creados de la nada por los bancos centrales Europeo y de la Reserva Federal de EE. UU., lo que erosiona aun más al dólar y al euro, de forma tal que a fin de cuentas, todo el mundo termina pagando la factura de la Guerra Total de EE. UU., a través de la erosión de estas monedas globales.

Y para aquellas decenas de millones de norteamericanos y europeos que creyeron que Obama “cambiaría las cosas” inaugurando un “mundo más pacífico y gentil”, que no se confundan: en materia de politica exterior estadounidense jamás hubo ni habrá sustanciales diferencias entre republicanos y demócratas.

De manera que si usted se encuentra caminando por las calles de algún pueblo o ciudad de Pakistán o Afganistán y, por casualidad, pasa cerca de algún “blanco terrorista” y es matado por una bomba teledirigida norteamericana, usted ya no será clasificado como una “baja civil”; ni siquiera como “daño colateral”. No señor: ¡la Doctrina de Guerra Total Obama lo acaba de convertir en un “militante combatiente terrorista”!

Naturalmente, cuando estas bombas teledirigidas asesinan a 30, 40 o 100 civiles que EE. UU. oficialmente clasifica como “terroristas militantes”, ellos saben muy bien que no tienen la más remota idea de a quiénes acaban de asesinar: podría ser un muchacho entregando pizzas, o el lechero, o un alumno de colegio secundario, o un vendedor de diarios o… ¿¡pero eso qué importa!? Sólo basta con clasificarlos como “militantes combatientes terroristas”, cerrar el parte militar yanqui y… ¡a otra cosa!

Total, lo importante es saber que los multimedios occidentales disciplinadamente informarán al mundo que “más terroristas militantes” acaban de ser matados en la “Guerra Total de EEUU contra el Terrorismo” (o la del Reino Unido, o la de la Unión Europea, o la de Israel…).

Y no vaya usted a atreverse a pensar que la Doctrina Obama no conlleva “justicia yanqui”, pues si luego que lo asesinan se “demostrara póstumamente” que usted en realidad no era ningún “terrorista militante” sino solo un pobre tipo que salió a pasear el perro, entonces la generosidad yanqui puede que lo reclasifique como “baja civil”; o incluso hasta que lo honren llamándolo “daño colateral”. ¡Uy, ya me estoy sintiendo mejor!

Cuando Estados Unidos de Norteamérica inició su Guerra Total Global contra el Terrorismo, estas tácticas mortales, hipócritas, criminales, inhumanas y mentirosas se transformaron en parte integral de la “democracia” de estilo occidental que han lanzado sobre nuestro pobre planeta.

Hoy, miles de millones de personas se preguntan a dónde nos está arrastrando todo esto; ¿cuándo se detendrá?

En rigor de verdad, la pregunta clave es más bien: ¿Cómo puede la humanidad detener a un grupo de países inmensamente poderosos que parecieran haber quedado totalmente fuera de control?

Si alguna vez hemos de lograr aunque más no sea una Paz Parcial, primero debemos ponerle fin a la actual locura de la Guerra Total.

El poderoso Grupo Bilderberg se reúne en EE. UU.

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Cada vez que tiene lugar una ‘Reunión Bilderberg’, ocurren cosas importantes. La última vez que se encontraron en Estados Unidos fue en el año electoral de 2008, y el resultado fue la victoria de Obama en las presidenciales. Este año vuelven a encontrarse en EE. UU.: ¿será para decidir quién será el próximo presidente de Estados Unidos?

Cuando se produjo aquél encuentro del 5 y 8 de junio de 2008 en Chantilly, Virginia -muy cerca de la capital imperial de Washington DC- Barack Obama y Hillary Clinton se estaban disputando cabeza a cabeza la candidatura presidencial del Partido Demócrata.

El 5 de junio, Barack y Hilary “desaparecieron” misteriosamente durante algunas horas “en alguna parte de la zona de Washington”. Sus agendas quedaron bloqueadas; claramente se escabulleron para encontrarse con los Bilderberg.

Los medios de difusión mantuvieron un discreto silencio salvo por un informe de la agencia Associated Press que seguía la campaña y que aseveró que “reporteros acompañando a Obama percibieron que algo podría estar ocurriendo entre ellos [o sea, con Hilary] cuando volvieron al aeropuerto de Washington luego de un evento en el norte del estado de Virginia, pero Obama no se encontraba a bordo. Cuando se le preguntó dónde estaba Obama, su vocero, Robert Gibbs, sonrió y declinó hacer ningún comentario” (extrañamente, en el sitio en internet de AP este despacho titulado ‘Obama and Clinton meet, discuss uniting Democrats‘, hoy figura como “no disponible”).

Sea como sea, dos días después, Hilary se retiró de la carrera presidencial allanándole a Obama el camino hacia la Casa Blanca. ¿Le hicieron los Bilderberg alguna oferta a Hilary para despejarle el camino a Obama, a la que ella no pudo rehusar? ¿Le habrán prometido que ella sería la próxima secretaria de Estado?

Aunque la mayoría de las reuniones Bilderberg se realizan en Europa –Francia, Suiza, Italia, España, Dinamarca, Inglaterra, Escocia, Noruega– en este nuevo año electoral, otra vez Bilderberg se reúne en el hotel Westfield Marriot, en el estado de Virginia, del 30 de mayo al 3 de junio próximo. Parece que les gusta este lugar. O las elecciones estadounidenses. ¡O ambas cosas!

De manera que la pregunta clave es si este año tomarán nuevas “decisiones clave en torno a algún candidato presidencial”. ¿Habrá alguna sorpresa del bando de los republicanos? ¿Quizás alguna zarza (Bush) ardiente de “inspiración divina”?

Ejerciendo influencia global

El método favorito utilizado por Bilderberg consiste en invitar a potenciales futuros jefes de Estado a sus reuniones a fin de determinar si están dispuestos a apoyar su agenda globalista. Así vimos a George H. W. Bush participar de la reunión Bilderberg de 1985, a Bill Clinton participar en la de 1991, a Tony Blair en 1993, y a Romano Prodi, ex jefe de la Comisión Europea, en 1999.

Pero, ¿qué es exactamente Bilderberg? No se trata ni de una organización ni de un lobby. Las ‘Reuniones Bilderberg’ -así las describen ellos mismos en su sitio (aparentemente) oficial www.bilderbergmeetings.com– es un club “únicamente por invitación” de unas 140 personalidades muy poderosas del mundo de los negocios, las finanzas, el petróleo, los medios, las universidades y de la nobleza que se dan cita en un ambiente muy privado, sin cámaras, sin la prensa y bajo extremas medidas de seguridad para hablar sobre… bueno: esa es la cuestión… ¿Exactamente de qué hablan?

Bilderberg se autodescribe como “un pequeño foro internacional, informal y off-the-record, en el que distintos puntos de vista pueden expresarse a fin de promover un entendimiento mutuo. En las reuniones no se propone ninguna resolución, no se vota ningún tema y no se emiten declaraciones políticas”.

Hasta ahí, es la verdad. En realidad no necesitan hacer nada de eso, ya que el poder personal de cada individuo participante es tan vasto que fácilmente podrán hacer valer su enorme influencia y presión en cualquier tema en el que estén de acuerdo, en cualquier parte del mundo.

Las reuniones Bilderberg vienen atrayendo creciente atención entre los medios alternativos en los que investigadores como Daniel Estulin, Michel Chossudovsky, Thierry Meyssan y otros, van “armando la foto” sobre cuál es la verdadera función de Bilderberg, y sobre el hecho de que cada vez que se reúnen “algo importante” siempre ocurre.

Una red global de Poder Privado

Aunque su lugar en la pirámide de poder global es muy alto, Bilderberg, sin embargo, no es el centro del poder ni la máxima instancia de los globalizadores.

En realidad, Bilderberg es más bien un grupo muy importante dentro de una red Planetaria de Poder Privado, infinitamente más vasta, más compleja, menos centralizada y altamente eficaz dentro de la cual Bilderberg interactúa con otras organizaciones, clubes, lobbies, logias y grupos, que tienen objetivos comunes en lo económico, financiero, social y (geo)político, según una Agenda Globalista en común.

Esa red incluye a entidades clave como el neoyorquino CFR/Council on Foreign Relations (dedicado al planeamiento geopolítico a largo plazo), la organización hermana londinense Royal Institute of International Affairs (también conocida como ‘Chatham House’), la Corporación RAND, CSIS, AEI/American Enterprise Institute (especialistas en asuntos estratégicos), el Instituto Tavistock de Londres (investigadores en psicología de masas), el Carnegie Endowment y la entidad “paraguas” Comisión Trilateral (fundada en 1973 por intereses de Rockefeller, Morgan y Rothschild, orientada a coordinar sus intereses en América, Europa y Asia).

Estos así llamados ‘bancos de cerebros’, a su vez interactúan con consultorías como Kissinger Associates, el Grupo Carlyle (que se especializa en estrategias petroleras teniendo a las familias Bush, Bin Laden y Baker como principales accionistas) o el Foro Económico Mundial del trilateralista Claus Schwab.

O sea, Bilderberg es básicamente parte de una vasta red global de Poder Privado; uno de sus ‘nodos’, por así decirlo… ¡y un ‘nodo’ sumamente poderoso!

De manera que no ha de sorprender comprobar que sus nóminas de participantes suelen asemejarse a un ‘Quién es Quién’ de máximos directivos de bancos, industrias y medios: Deutsche Bank, HSBC, CitiCorp, Banco Central Europeo, Banco de la Reserva Federal de EE. UU., Lazard Frères, JPMorgan Chase, Goldman Sachs, Barclays, Banco Mundial, Bank of Canada, AXA, Royal Dutch Shell, BP, Fiat, Nestle, Novartis, Coca-Cola, Airbus, Eni, Telecom Italia, ExxonMobil, Alcoa, Marks & Spencer, Die Zeit, The Economist…

En su sitio en Internet, Bilderberg explica que de los participantes en sus reuniones, “alrededor de un tercio proviene de los gobiernos y la política y dos tercios de las finanzas, la industria, los sindicatos, la educación y las comunicaciones. Los participantes de las Reuniones Bilderberg lo hacen como ciudadanos privados y no en representación oficial de las entidades en las que operan”.

Participan regularmente personas como David Rockefeller (JPMorgan Chase, Exxon, Comisión Trilateral, CFR), Peter Sutherland (Goldman Sachs, BP, Comisión Trilateral), Mario Monti (presidente de Italia y director para Europa de la Comisión Trilateral), Richard Perle (mentor en el Pentágono de EE. UU. de la destrucción de Irak, Comisión Trilateral, CFR, AEI), George Papaconstantinou (ministro de finanzas griego), George Osborne (ministro de finanzas británico y miembro de la nobleza), Robert Rubin (copresidente del CFR, secretario del tesoro bajo Bill Clinton y corresponsable del desmantelamiento de la legislación estadounidense que derivó en la debacle bancaria del 2008), Herman van Rompuy (según EUBusiness, elegido presidente del Consejo Europeo por la Comisión Trilateral y el Grupo Bilderberg) y Sir Henry Kissinger (Comisión Trilateral, CFR).

La nobleza europea también se ve representada regularmente: la reina Beatriz de Holanda, el rey Juan Carlos y la reina Sofía de España, el príncipe Haakon de Noruega…

Los poderosos individuos que participan en Bilderberg interactúan con y tiene inserciones cruzadas dentro de la red de poder global, ya que también son miembros y directores de la Comision Trilateral, el CFR, AEI, los gobiernos, las grandes corporaciones, los bancos, los grandes medios de difusión y otras entidades.

Interesante resulta señalar que también participan los fundadores y altos ejecutivos de gigantescas empresas de administración e inteligencia en Internet como Google, Facebook, LinkedIn y Microsoft.

En pocas palabras, los Bilderberg, la Trilateral y su nutrida red de poder privado son quiénes claramente manejan a las naciones del mundo y no los ciudadanos votantes como se nos pretende hacer creer.

Quizás ya sea hora de que ‘Nosotros, el Pueblo’, en cada país del mundo empecemos a prestarle atención a quienes -parafraseándolo a Bill Clinton- venimos diciendo insistentemente: “¡Son los Bilderbergers y los Trilateralists, estúpido!”

 

Adrian Salbuchi for RT

Israel a EE. UU.: Me voy para Irán… ¡Más vale que vengan!

Publicado el 08-03-12 - en Ensayos

Pareciera que los líderes israelíes creen que su “ventana de oportunidad” estratégica, militar, diplomática y política para hacerle la guerra a Irán se está cerrando rápidamente. Las dirigencias israelí y estadounidense están unidas en torno al objetivo estratégico de destruir a Irán – igual que lo estuvieron para destruir a Irak, Libia y Afganistán – mas no están de acuerdo respecto de cuál es el mejor camino táctico para hacerlo.

EE. UU. prioriza la opción de ejercer más presión económica y diplomática, junto con continuar sus operaciones clandestinas dentro de Siria para hacer colapsar el gobierno de Assad, y entonces sí encargarse de Irán. Israel, en cambio, prefiere lanzar un ataque militar unilateral contra Irán ya mismo.

Sea como sea, esta semana bien puede estar marcando los últimos días de negociaciones intensivas entre líderes estadounidenses e israelíes. La semana pasada, el presidente israelí Shimon Peres y su secretario de Asuntos Exteriores, el ultraderechista Avigdor Lieberman, viajaron a Washington para presionar al gobierno norteamericano. Luego, este lunes el presidente Barack Obama recibió al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en la Casa Blanca y le aseguró que “los Estados Unidos siempre protegerán las espaldas de Israel.” Y que mientras que Estados Unidos “no permitirá que Irán tenga la bomba atómica”, agregó que sin embargo “creemos que aún hay una ventana de oportunidad que permitiría una resolución diplomática a este tema.”

Ha habido mucha tensión entre ambos países últimamente. Cuando el general estadounidense Martin Dempsey pidió moderación en torno a Irán, el señor Netanyahu lo acusó de ser un “sirviente de Irán”.

Sea lo que sea que vaya a pasar, tendrá que ocurrir pronto porque Israel, EE. UU. y el Reino Unido saben muy bien que, al igual que el proverbial muchacho que gritaba “lobo” tantas veces que ya nadie le creía, tampoco ellos pueden seguir gritando “vamos a atacar a Irán para que no fabrique una bomba atómica”, y luego no hacer nada al respecto.

Las reuniones entre ambos países la semana pasada resultaron particularmente importantes. Se vio al presente Obama visitar por enésima vez la sede del poderoso lobby proisraelí AIPAC – American Israeli Public Affairs Committee (Comité Estadounidense-Israelí de Asuntos Públicos) – una organización que ejerce enorme poder en los planos político, económico, financiero, mediático y militar dentro de los EE. UU. Tanto que a veces pareciera que AIPAC y la intricada red de organizaciones prosionistas que integra literalmente manejan el país. Pues AIPAC funciona como el canal de transmisión a través del cual los objetivos e intereses israelíes son impuestos sobre el gobierno estadounidense, el Congreso y sus poderosos multimedios; y lo suelen hacer de manera inequívoca y decisiva.

Cualquiera que ose criticar a AIPAC se verá inmediatamente fulminado por algún rayo olímpico, y se le colocará al trasgresor el sambenito de “antisemita”, que es lo peor que le puede ocurrir a cualquier político, diplomático, militar, académico o periodista en los Estados Unidos de Norteamérica.

Entre quienes fueron alcanzados por estos rayos están el ex presidente Jimmy Carter, su asesor de seguridad nacional e ideólogo de la Comisión Trilateral, Zbigniew Brzezinski, y los profesores universitarios Stephen Walt de la Facultad Kennedy de Ciencias Políticas en la Universidad de Harvard y John Mearsheimer de la Universidad de Chicago.

En 2006, el expresidente Carter escribió un libro titulado “Palestina: ¿Paz o apartheid?” en el que enfatizaba las groseras similitudes de injusticia racial que existen entre la limpieza étnica que Israel hoy impone sobre Palestina y el oprobioso régimen del Apartheid que durante décadas rigió en Sudáfrica. Eso obviamente lo colocó en la línea de fuego de AIPAC.

A su vez, en 2007 los profesores Walt y Mearsheimer publicaron un libro con el título de “El Lobby Israelí y la politica exterior de los EE. UU.”, que se centra en el excesivo poder e influencia que los lobbies proisrael como AIPAC tienen sobre la política exterior estadounidense, lo que también les atrajo las consabidas iras israelíes.

Estos dos autores describen al Lobby como “un núcleo de organizaciones cuyo propósito declarado es el de promover que el gobierno estadounidense y el público le brinden apoyo material a Israel y apoyen las políticas de su gobierno, como así también a individuos influyentes para quienes estas metas conforman máxima prioridad”, agregando que “la coalición informal que integra este Lobby detenta considerable influencia sobre el Poder Ejecutivo”.

A su vez, adopta medidas para asegurarse que “el punto de vista del Lobby sobre Israel, se refleje ampliamente en los grandes multimedios”, agregando que AIPAC opera como una verdadera “mano de hierro sobre el Congreso de los EEUU”, debido a su “capacidad para recompensar a legisladores y candidatos al Congreso que apoyan su agenda y para castigar a quienes no lo hagan”.

Considerando que el sionismo es básicamente una ideología politica, los autores explican que aunque “la mayor parte del Lobby lo integran judíos norteamericanos, hay muchos otros que no forman parte del Lobby… el cual también incluye a muchos sionistas cristianos”.

A su vez, escribiendo en la revista “Foreign Policy” (26/3/06), Brzezinski opinó que “Mearsheimer y Walt aportan una gran cantidad de evidencia fáctica que demuestra que a lo largo de los años Israel ha sido beneficiaria privilegiada – en verdad, altamente preferencial – de asistencia financiera, totalmente desproporcionada respecto de lo que Estados Unidos brinda a cualquier otro país. La asistencia masiva que recibe Israel significa una gigantesca subvención que sirve para enriquecer a los relativamente prósperos israelíes a costas del contribuyente norteamericano.”

Walt y Mearsheimer explican que “Ningún lobby ha logrado desviar la política exterior de los EEUU en tan grande medida como para lograr alejarla de los ejes del interés nacional estadounidense, al tiempo que el Lobby Israelí ha logrado convencer a los norteamericanos que los intereses de EEUU e Israel son básicamente idénticos. Lo que coloca al lobby pr-oisrael en un rubro aparte es su extraordinaria efectividad.” Los autores arguyen que los lobbies proisrael ponen gran énfasis sobre la necesidad de “controlar el debate” en el mundo académico estadounidense, según indicarían algunas iniciativas de policía del pensamiento como la organización “Campus Watch”.

Ambos concluyen que cuando el Lobby logra establecer la política exterior de EEUU para Medio Oriente, entonces “los enemigos de Israel se ven debilitados o depuestos y a Israel se le da mano libre contra los palestinos, mientras que Estados Unidos aporta la lucha armada, los muertos, la reconstrucción, y paga todas las facturas.”

En momentos en que pareciera que las negociaciones entre EEUU e Israel se agotan y estaría por desatarse la guerra, Netanyahu enfatizó que “Israel debe mantener su capacidad de defenderse sola contra cualquier amenaza.” A renglón seguido le agradeció al presidente Obama por afirmar en su discurso ante AIPAC que – como él mismo lo aseveró, “Israel tiene el derecho soberano de tomar sus propias decisiones.” Según el diario The New York Times del día lunes, funcionarios israelíes interpretaron que esto significa que Estados Unidos no tratará de bloquear un ataque unilateral “preventivo” de Israel contra Irán.

¿Habrá guerra entonces? Todo el mundo espera que no sea así, pero la verdad es que hay nubarrones muy oscuros y pesados en el horizonte.

Quizás solo sea una casualidad, pero resulta interesante observar como en años recientes los grandes enemigos de Israel han sido destruidos por EEUU y el Reino Unido en fechas que coinciden con el aniversario de la fiesta hebrea de Purim, que se celebra el día 14 del mes hebreo de Adar. Según el Libro de Ester en el Antiguo Testamento, Purim celebra la matanza de 75.000 enemigos de los judíos en todo el antiguo imperio persa (¡el moderno Irán!).

Año a año, Purim cae en distintas fechas en nuestra calendario occidental: en el año 1991 se celebró el 1 de marzo (en realidad a la caída del sol del 28 de febrero) que fue exactamente el día en que la administración de George Bush padre declaró la victoria en Irak. En 2003, Purim coincidió con el 19 de marzo, fecha en la que George Bush hijo invadió Iraq por segunda vez. El año pasado, nuevamente Purim cayó el 19 de marzo, fecha en la que la OTAN realizó su primer ataque masivo contra Libia.

Este año, Purim se celebra el 8 de marzo. ¿Entrarán Estados Unidos e Israel en “modo de guerra” esta semana?

Adrian Salbuchi para RT Español

­Artículo completo en: http://actualidad.rt.com/mas/blogs/salbuchi/blog_37126.html?rc=1

Guía de George Orwell para entender las noticias en Occidente

Publicado el 24-01-12 - en Ensayos

Los medios de comunicación occidentales a menudo falsifican las noticias recurriendo a eufemismos, medias verdades y mentiras al mejor (¡o peor!) estilo de 1984, la conocida y profética novela del inglés George Orwell.  Todos vivimos inmersos en el mundo irreal inventado por la “neo-lengua” utilizada por la Élite de Poder Global para controlar nuestras mentes.

Las personas se confunden cuando no pueden entender correctamente las cosas que suceden a su alrededor, a ellas mismas, y lo que se hace en sus nombres. Este tipo de confusión suele llevar a la inacción. Si usted, por ejemplo, está perdido en la noche en medio de un bosque pero puede ver el firmamento, entonces con un poco de conocimientos sobre las estrellas podrá fácilmente saber dónde está el Norte y así caminar hacia su destino. Pero, si la noche está nublada o usted no sabe reconocer las constelaciones en el cielo, entonces mejor será que se quede dónde está, encienda un buen fuego, y espere hasta el amanecer pues …. ¡Usted se ha perdido!

Hoy en día, los medios de comunicación utilizan la distorsión y confusión programadas e incluso la mentira descarada, toda vez que los Poderes del Dinero – que son sus dueños – les requieren que solamente publiquen la “Historia Oficial” sobre grandes procesos políticos, económicos y financieros. Sin embargo, cuando se la observa en mayor detalle, esa “Historia Oficial” sobre las cosas se nos presenta como inexacta, engañosa, a veces difícil de creer, ¡sino francamente estúpida!

Ejemplos:
Las inexistentes Armas de Destrucción Masiva en Irak que condujeron a la invasión y destrucción de ese desdichado país; o los rescates de los banqueros con dinero de los contribuyentes; o la irracional diplomacia estadounidense y su alineación militar, financiera e ideológica irrestricta con objetivos israelíes; o el famoso “lo encontramos a Osama bin Laden, lo matamos y arrojamos su cuerpo en el mar”; o la amplia gama de “¿quiénes lo hicieron?” en torno a los ataques terroristas del 9/11/2001 en Nueva York y Washington, del 7/7/2005 en Londres, contra la embajada israelí y la sede de la AMIA en Buenos Aires en 1992 y 1994, y – por supuesto, el caso “favorito” de todos los tiempos: ¿quién le disparó a JFK …?

Estos son apenas algunos de los casos paradigmáticos que han servido para lograr que millones de personas despertaran y comenzara a pensar con sus propios cerebros en lugar de dejarse adoctrinar por los medios de comunicación globales controlados por las élites de poder, “pensando” con el cerebro de ésta.

Por desgracia la gran mayoría de los temas no son tan claros. Gran parte de este tipo de mentiras son descriptas en la neo-lengua orwelliana haciendo que funcionen como complejos “nudos gordianos intelectuales”. Y como bien sabemos, los nudos gordianos no pueden ser desatados sino que deben ser cortados, lo que requiere de acción rápida, precisa y decidida, además de una buena dosis de coraje intelectual.

Echemos un vistazo a la “neo-lengua” orwelliana en planea acción. Para lograr sus objetivos requiere de tiempo de desarrollo, requiere de la logística correcta, requiere de voceros “creíbles” en los sectores público y privado, requiere seleccionar las palabras e imágenes correctas, en el momento correcto, y bajo las circunstancias correctas.

Esto lo hace la Elite de Poder Global operando a través de los gobiernos de EEUU, Reino Unido y la Unión Europea dentro de los cuales está profundamente enquistada, trabajando mancomunadamente con una poderosa gama de multimedios de comunicación, grandes corporaciones de defensa, petroleras, de seguridad, bancos y contratistas, y poderosos lobbies políticos.

Tomemos el caso que esa Élite decidiera invadir y destruir algún país determinado…. Libia, por ejemplo… ¿Cómo hacen para asegurarse que – salvo el aún minoritario sector de voces que cada vez más nos alzamos contra ellos – la “comunidad internacional” se limite a observar?

Manual de 7 Pasos de los Multimedios Globales para Destruir un País
1. Empezar declarando urbi et orbi al país elegido para imponerle un “cambio de régimen”, como “ESTADO TRANSGRESOR”; luego…
2. Armar, entrenar y financiar a grupos terroristas locales a través de la CIA estadounidense, el MI6 británico, el Mossad israelí, Al-Qaeda (creación de la CIA y el MI6), los carteles de la droga (a menudo ligados a operaciones de la CIA) y calificarlos de “LUCHADORES POR LA LIBERTAD”;
3. Montar espectaculares debates en la ONU que deriven en Resoluciones del Consejo de Seguridad (controlado por EEUU, Reino Unido y Francia), que resulten en una lluvia de muerte y destrucción de la OTAN o alguna potencia sobre cientos de miles de civiles, y llamarlo “SANCIONES DE LA ONU PARA PROTEGER A CIVILES”; entonces…
4. Propagar mentiras flagrantes a través de los multimedios globales y periodistas bien pagos y adoctrinados, tanto en los países centrales como en los periféricos, y denominarlo “PREOCUPACION DE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL EXPRESADA POR “PRESTIGIOSOS” VOCEROS Y ANALISTAS…”; entonces…
5. Realizar bombardeos irrestrictos sobre el país, invadirlo, iniciar su control integral y catalogarlo como “LIBERACION”; entonces…
6. Cuando el país víctima cae íntegramente bajo control de la Elite Global, imponerle “EL TIPO DE “DEMOCRACIA” QUE NOSOTROS QUEREMOS VER” (según palabras textuales de la secretaria de Estado de EEUU Hillary Clinton cuando visitó Egipto y Túnez el 10 de marzo de 2011); y finalmente…
7. Imponerle a la nación víctima gobiernos títeres que entreguen “legalmente” todas sus riquezas – petróleo, minerales, alimentos, etc. – a las corporaciones de la Elite de Poder Global, e imponerle endeudamiento público fraudulento e innecesario a favor de la banca usuraria internacional. Presentarlo todo ante la opinión pública global como “INVERSIONES EXTRANJERAS Y RECONSTRUCCION”

Claramente, sus armas clave son: Fuerza e Hipocresía que han utilizado una y otra vez para destruir a países enteros; por supuesto siempre en nombre de la “libertad”, la “democracia”, la “paz” y los “derechos humanos”, sabiendo que la fuerza bruta y violencia sórdida ejecutadas sin miramientos prevalecerán.

Hace ya muchas décadas, sus Sabios Ancianos les recomendaron esta “praxis” según un verdadero Manual de Dominio Global asentado en antiguo manuscrito…

“¿Que dijeron ustedes…? …¿¡Que NO QUIEREN ser “liberados” y “democratizados”!?
“Pues entonces… ¡toma esto Hiroshima, Nagasaki, Hanoi, Berlín, Dresde, Bagdad, y Basora…!” “¡¡Toma esto otro Tokio, Gaza, Líbano, Kabul, Paquistán, Trípoli, Belgrado, Egipto, El Salvador y Granada…!!” “¡¡¡Y ahí van tus merecidos golpes Panamá, Irán, Argentina, Chile, Cuba, Guatemala, Venezuela, República Dominicana, Somalia y África…!!!”
Siempre arrojando bombas, misiles y balas que asesinan y destruyen a pueblos enteros…. Siempre, por supuesto, en nombre de la “libertad”, la “democracia”, la “paz” y los “derechos humanos”. ¿Quién será el próximo?
Adrian Salbuchi para RT Noticias

Argentina en manos de la mafia mundial

Publicado el 03-03-08 - en Ensayos

“Se trata de la resaca después de una
borrachera de crecimiento”
George W. Bush
(para explicar las dificultades que
sufren las empresas norteamericanas)

Distintos hechos acontecidos en los últimos tiempos demuestran con creciente claridad que el sistema económico-financiero planetario pareciera regirse por la amoralidad, la hipocresía y la falta de ética. En momentos en que el gobierno estadounidense y las agencias político-financieras bajo su control como el FMI y el Banco Mundial, pretenden justificar sus arbitrariedades en base a su supuesta superioridad moral, política y estructural, y abiertamente insultan a países como la Argentina, observamos que, sin embargo, la actual podredumbre del sistema económico-financiero mundial tiene su epicentro, casualmente, en los Estados Unidos. Más precisamente, en el entorno de las grandes corporaciones que detentan determinante poder real en los asuntos mundiales.
Es que sus métodos empresariales – a menudo mejor descriptos como modus operandi -, se asemejan cada vez más a lo que desde siempre caracteriza a las mafias. La ilegitimidad de buena parte de sus objetivos se escuda detrás de una legalidad formal; lo inconfesable se resguarda detrás de eufemismos hipócritas; y el robo, el fraude y la expoliación se esconden detrás de un sistema financiero, jurídico y metodológico de gran complejidad que encubre la realidad. Parecieran inspirarse sobre la aplicación fría y férrea de su enorme fuerza aliada a una astuta hipocresía.
No obstante, todo tiene un límite. Es así que hoy vemos como los escándalos empresariales en Estados Unidos en las últimas semanas ponen en tela de juicio la honestidad y rectitud de todo un sistema. A su vez, es justamente este mismo sistema el que hoy pretende hundir a la Argentina en el caos y la disolución nacional. Conviene, entonces, observar más de cerca a este Leviatán que se cierne sobre nosotros para dejar de sentirnos disminuidos ante lo que, día a día, se asemeja más a un gigante con pies de barro. (más…)

Muerte y Resurrección del Dólar

Publicado el - en Ensayos

Posible escenario ante un colapso no controlable del dólar estadounidense

Escribe Adrian Salbuchi (Escrito en Marzo 2005)

Hemos ingresado en el quinto año del nuevo siglo y milenio. El mundo transita por dolorosas convulsiones, cambios y trastocamientos como jamás se han visto en toda la historia.

El inicio en los Estados Unidos del segundo mandato de George W. Bush, al frente de un gabinete aún más neoconservador, halcón y fundamentalista que el de su primer presidencia, casi nos permite intuir vastos desastres planetarios por delante. En recientes semanas, se agudizaron sus enfrentamientos desafiantes con Irán, Siria y China, mientras que la flamante secretaria de Estado Condoleeza Rice sigue agregando nuevos países a la nómina de integrantes del”eje del mal”.

El Leviatán que señorea sobre el Mundo exige controlarlo todo; sus tentáculos llegan hasta los rincones más recónditos para recordarnos que de este Nuevo Orden Mundial – cataclísmico y genocida – no hay escapatoria. Pareciera que el tiempo se acelera y los acontecimientos se suceden vertiginosamente en distintos planos. Uno de ellos – el monetario y financiero – afecta, nada más y nada menos, que a la moneda de la única superpotencia imperial planetaria y, por extensión, al mundo entero.

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